Cataratas

  • ¿Qué es?
  • Se llama catarata a la pérdida de transparencia del cristalino.
    El cristalino es una lente natural que se encuentra inmediatamente detrás de la pupila.

    En una persona joven y sana, el cristalino es transparente y elástico. Su transparencia permite que los rayos de luz pasen a través de él, formándose las imágenes en la retina. Su elasticidad convierte al cristalino en una perfecta lente "multifocal" que se alarga o abomba según la distancia a la que estén situados los objetos que miramos, de manera similar al funcionamiento del objetivo de una cámara fotográfica.

  • Causas
  • Con los años, el cristalino va perdiendo estas propiedades. La pérdida de la elasticidad conlleva la pérdida del "enfoque" de los objetos cercanos, es la presbicia o "vista cansada", que se corrige con gafas de cerca. Las consecuencias de la pérdida de transparencia son fáciles de suponer. la lente, al ser opaca, no permite el paso nítido de la luz hacia la retina; se va perdiendo un visión de un modo progresivo, generalmente a lo largo de varios años. La única solución es la cirugía.

  • Síntomas
  • Dependiendo del tamaño y de la localización de las zonas opacas del cristalino, la persona puede no notar, en etapas iniciales, que se está desarrollando una catarata. Cuando las cataratas se están formando aparece una visión borrosa, y en ocasiones visión doble. Los ojos pueden hacerse más sensibles a la luz y a la claridad haciéndose difícil conducir de noche. Con frecuencia necesitan cambios repetidos en la graduación.

    Al ir avanzando, la visión va disminuyendo. Las gafas no consiguen mejorar la situación. Cada vez tienen que acercarse más los objetos para distinguirlos. La pupila, que normalmente es negra, se vuelve amarillenta o blanca. En estadios finales, la visión se limita a distinguir la luz de la oscuridad.

  • Tratamiento
  • El único tratamiento de las cataratas es la cirugía. En la cirugía actual de catarata no se extrae todo el cristalino, sino que se deja el saco transparente que lo envuelve . Es dentro de este saco donde se coloca la lente intraocular, localización ideal para situar el implante que sustituye a la lente natural.

    Cuando la "lente natural" del ojo (el cristalino) se extrae, los pacientes necesitan una lente sustitutiva. Si a usted le han diagnosticado cataratas, la buena noticia es que la tecnología de las lentes intraoculares ha dado un salto de gigante. Hoy el objetivo no es solo recuperar la visión de lejos con una lente monofocal, sino mejorar su visión y su calidad de vida con una lente intraocular que le proporcione un completo rango de visión (lejos y cerca), y minimice su dependencia de las gafas, tanto de lectura como progresiva.

    El tipo de lente indicado a implantar, varia en cada persona, y será decidido conjuntamente por el médico y el paciente antes de la intervención.

    Excepto en los casos muy avanzados, las cataratas no perjudican al ojo, sólo le restan visión,. Cuando la disminución de la agudeza visual es capaz de interferir en las actividades cotidianas del paciente, es el momento de extraerlas. Antiguamente las cataratas no se operaban hasta que estaban "maduras". Actualmente esta actitud no sólo no tiene sentido, sino que puede conllevar riesgos; la intervención de una catarata madura es, en general, más complicada.

    Dependiendo de las necesidades individuales de la visión, el paciente y el oftalmólogo decidirán conjuntamente el momento de la intervención.

    El tipo de anestesia que se utiliza (excepto en casos muy particulares) es local, eso quiere decir que lo único que se duerme es el ojo (gotas). Gracias a ello no existen contradicciones médicas por enfermedades generales. No es necesario ingreso hospitalario. La intervención suele durar alrededor de 15 minutos.

    Dado que el tamaño de la incisión por donde se va a realizar la extracción es muy pequeña, la recuperación visual del paciente es muy rápida pudiendo disfrutar de una visión útil desde pocas horas después de la intervención.