Oftalmología Infantil

  • Propósito
  • Es conveniente y necesario realizar revisiones rutinarias por un oftalmólogo pediátrico, a pesar de que no haya síntomas.
    Un diagnóstico precoz y un tratamiento eficaz, es la mejor combinación para conseguir que nuestros hijos tengan una buena visión y calidad de vida en el futuro.

    El mejor regalo que unos padres pueden hacer a sus hijos es prevenir la aparición de enfermedades.

  • ¿Por qué es tan importante el cuidado oftalmológico de los niños?
  • El desarrollo de la visión se realiza durante la infancia, entre los seis y ocho años. La agudeza visual va incrementándose desde el nacimiento, siendo a los tres años del 50% y a los cinco años del 100%.

    Cualquier anomalía ocular no diagnosticada precozmente puede detener el desarrollo de la visión y dejar defectos irreparables que persistirán durante toda la vida.

    Es por todo ello, que en nuestro centro recomendamos una primera revisión oftalmológica aunque no existan síntomas oftalmológicos a los cuatro y seis años de edad, mientras que dicha consulta oftalmológica si existen síntomas debe ser independiente de la edad, desde el inicio de cualquier síntoma que afecte a los ojos.

  • Calendario de visitas
  • PRIMEROS MESES DE VIDA

    Los primeros meses de vida son claves para descartar posibles enfermedades congénitas como la catarata, alteraciones corneales, etc, así como para descartar una patología tumoral (retinoblastoma).

    DE 1 A 3 AÑOS

    En estas edades principalmente se diagnostica dos tipos de patologías:

    • Estrabismo: el paciente tuerce un ojo o ambos de forma continua o esporádica..
    • Ojo vago: el paciente no es capaz de seguir bien una imagen al cerrar el ojo bueno.
    A PARTIR DE LOS 3 AÑOS

    A partir de esta edad al paciente se le controla la agudeza visual y se estudia su motórica ocular

  • Evolución de la visión durante el primer año de vida
    • En el primer mes de vida, los bebes cierran los ojos cuando son expuestos a la claridad.
    • Entre el primer y segundo mes comienzan a seguir algunas imágenes próximas.
    • Entre el segundo y el tercer mes mejoran en el seguimiento de las imágenes y empiezan a reconocer la cara de sus padres.
    • A partir del cuarto mes progresivamente van adquiriendo mayor agudeza visual y empiezan a poseer visión binocular con precepción de relieves.
    • A partir de sexto mes en la mayoria de los casos los ojos los tienen centrados la mayor parte del tiempo. El sistema visual lo tienen más perfeccionado.
    • Hasta finalizar el año de vida, van mejorando su agudeza visual y madurando progresivamente su sistema visual, lo que les permite poder caminar.

  • ¿Cómo puedo saber si mi hijo presenta alguna anomalía visual?
  • DURANTE LOS PRIMEROS MESES
    • El color de la pupila del ojo debe ser negro.
    • Al proyectar luz sobre su cara compruebe que cirra los ojos.
    • Asegúrese de que sigue con la mirada objetos luminosos.
    • Observe, mas adelante, si al hacer rodar un objeto sobre una alformbra (para que no haga ruido), el niño lo sigue con la mirada.
    A PARTIR DEL PRIMER AÑO
    • Mediante juegos tápele un ojo a su hijo y vea como se comporta con el otro abierto, haga lo mismo también con el otro ojo. De esta manera, si el niño muestra un rechazo sistemático a que se le tape cierto ojo, podría darse el caso de tratarse de un ojo vago. Durante este ejercicio es normal que no calculen bien las distancias, ya que pierden la visión binocular.
    • Observe si desvia algún ojo y si al llamarle la atención lo corrige. Podría darse el caso en casos normales si el niño esta enfermo, cansado o simplemente enfadado.
    • A partir del cuarto año, aunque no haya detectado ningún sintoma, si hay antecedentes familiares de tipo oftalmólogico realize la primera consulta.
    • A partir del sexto año, realizar el control escolar de agudeza visual.

  • ¿Se opera el ojo vago?
  • El ojo vago es un ojo que una vez curado de su defecto original, miopía, hipermetropía o astigmatismo, catarata, etc., sigue sin ver bien.
    Se puede decir que lo que podemos es mejorar la visión del ojo vago pero es imposible recuperar más visión que la que ha permitido su desarrollo neurológico hasta los siete años de edad.

    Si un paciente ve un 20 % con su ojo vago sin gafas y con gafas pasa a ver un 50%, operándole con cualquier técnica quirúrgica se consigue que vea ese 50% que veía con gafas, pero no verá más.
    De ahí la importancia de diagnosticar la presencia de un ojo vago antes de que finalice su desarrollo visual.