Tratamiento degeneración macular

Cuando la degeneración macular genera una pérdida de la visión, por lo general comienza en un solo ojo aunque el otro ya presente alteraciones. El otro ojo puede ser afectado posteriormente.En muchos casos, el impacto de la degeneración macular en su visión puede ser mínimo.

Muchas personas no son conscientes de que tienen degeneración macular hasta que el cambio en su visión es notable, o cuando es detectada durante un examen ocular rutinario.

Existen dos tipos de degeneración macular (DMAE): la forma seca y la forma húmeda.

Con o sin tratamiento, la degeneración macular por sí sola casi nunca causa ceguera total. Las personas con estados más avanzados de degeneración macular relacionada con la edad pueden seguir teniendo una visión periférica útil.

Desafortunadamente, no hay todavía un tratamiento aprobado para la forma seca de degeneración macular. Sin embargo, varios estudios científicos han demostrado que las vitaminas antioxidantes y el zinc con una formulación adecuada pueden reducir el impacto de la degeneración macular en algunas personas, ayudando a hacer más lenta su progresión hacia etapas más avanzadas.

La degeneración macular húmeda se puede tratar bloqueando una sustancia especifica que se produce en el ojo que origina que vasos sanguíneos anormales crezcan bajo la retina. Esta sustancia es el factor de crecimiento endotelial vascular (FCEV). Nuevos tratamientos llamados anti-FCEV se han desarrollado para el tratamiento de la degeneración macular húmeda, capaces de bloquear el FCEV. El bloqueo reduce la formación de vasos sanguíneos anormales, con lo que disminuye la pérdida de líquido en ellos y la posibilidad de hemorragia, ayuda a retrasar la pérdida de visión, y en algunos casos, la mejora.

El oftalmólogo administra una droga anti-VEGF directamente en el ojo durante un procedimiento ambulatorio que le permite ir a su domicilio minutos después.

En algunos casos, su oftalmólogo puede recomendarle una combinación de tratamiento anti-FCEV conjuntamente con otras terapias. El tratamiento adecuado para usted depende del tipo específico de degeneración macular y los protocolos de tratamiento se van perfeccionando día a día exigiendo una actualización permanente de los profesionales que tratan este tipo de patología.

Es importante recordar que sólo un 10 por ciento de los casos de DMAE desarrollan la forma húmeda o exudativa, y un 75 por ciento de estos casos no pueden ser tratados. Pacientes con síntomas de degeneración macular seca o húmeda que no pueden ser tratados no desarrollan ceguera, ya que mantienen su visión periférica o lateral pero deben de ser evaluados tan frecuentemente como cada mes para descartar la posible evolución de una forma seca a una húmeda y con el fin de tratar cualquier otra patología concurrente que pueda sumarse y originar una pérdida de visión periférica (catarata, glaucoma….).

Si usted tiene una degeneración macular intratable, aún puede sacar el máximo partido de su visión aprendiendo a ver de nuevo con ayuda de una rehabilitación, dispositivos y servicios para pacientes con baja visión. Las personas con baja visión pueden aprender nuevas estrategias para llevar a cabo sus actividades diarias llevando una forma de vida independiente, a pesar de la pérdida de la visión central.

La pérdida de visión puede ser más lenta con una detección temprana. Para demorar la pérdida de visión, es importante entender la degeneración macular, reconocer sus síntomas y acudir a su oftalmólogo con regularidad para examinar su visión.